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Padre Hernan Quijano Guesalaga
Arquidiocesis Parana (Arg)

Homilía Misa Despedida
 Oro Verde, sábado 1° de mayo de 2004
Misa del IV° Domingo de Pascua (Ciclo "C")
Jesús se llamó a Sí mismo Buen Pastor.

Y como dice el texto del Evangelio, nadie puede arrebatarle sus ovejas a Jesús porque se las dio el Padre. Pero sólo Él puede decir de las ovejas "sus" ovejas. Sólo Él puede decir que nadie puede quitárselas. Justamente, como los pastores de la Iglesia somos delegados del único Pastor que es Jesús, nosotros pasamos y vienen otros, pastores los primeros y los que los siguen y nunca el rebaño queda sin pastor porque el que pastorea el rebaño es el mismo Jesús. Nosotros no podemos decir que nadie nos quitará las ovejas.

Unos siembran, otros riegan y otros cosechan. Junto a la casa parroquial el municipio plantó un lapacho, yo lo regaba y esperaba verlo florecer. Me voy antes de que florezca. Otro lo verá florecer, otro que no lo plantó ni lo regó. Las obras son de Dios, no propias, y por eso son buenas y permanecen.

No voy a hacer una crónica de lo que hice, las obras que Dios hizo a través mío hablarán por Dios y por mí.

Quiero agradecerles todo lo que he recibido de Uds. en estos 14 años desde que estoy atendiendo Oro Verde, 10 años viviendo acá. Y pedir perdón por lo que hice mal o no pude hacer mejor. Yo quise ser para Uds. un "buen pastor", nunca un mercenario. Uds. han sido mi primera comunidad "al modo de una Parroquia", porque ni siquiera fui párroco, no tuve tiempo para proponer la erección de una Parroquia, aunque preparamos el terreno para ello, otro la creará. Uds. han sido mi primera y hasta ahora única comunidad "al modo de una Parroquia", no sé si alguna vez tendré otra, si no la tengo Uds. serán siempre mi "única Parroquia", y si la tuviera de acá a algunos años, habré aprendido con Uds. lo que hay que hacer y cómo evitar cometer los errores que cometí. Yo soñé con Oro Verde. Cuando era joven soñé con Uds.; no hace mucho caí en la cuenta de que Uds. fueron mi sueño cumplido, regalo de Dios para este pastor.

Quiero agradecer a todos, a todos los que están hoy aquí y también a los que no están o están representados por Uds. A todos los amé. Me da un gran consuelo pensar que en los últimos años ingresaron al Seminario algunos muchachos que pasaron por Oro Verde, uno de ellos ya es sacerdote, y me da mucha paz pensar que la gracia del llamado de Dios me pasó rozando. Como una profecía de mi partida Dios me dio esa gracia, de Uds. pero también mía.

Quiero agradecer de un modo especial a los chicos y chicas de la Pastoral Universitaria, permítanme esta única dedicación, porque el Obispo me envió aquí especialmente para que me ocupara de los estudiantes. Llevo en mi corazón el recuerdo de la Misa Universitaria de los domingos a las 20, que me hizo gozar tantas veces.

A todos muchas gracias. Me voy sin resentimiento. Que Jesús Buen Pastor los bendiga y cuide a todos.

 

Rito Final (después de la bendición):

Como hace Juan Pablo II cuando llega por primera vez a un lugar en sus viajes misioneros, yo quiero realizar ese mismo gesto al dejar este lugar, besar la tierra. Un símbolo con resonancias bíblicas, la tierra que se besa es como la tierra prometida a la que llego y que me hospeda, don de Dios. Oro Verde ha sido mi tierra prometida. Al besar el suelo, junto al altar donde he celebrado tantas veces la Misa, beso a cada uno de Uds. y les agradezco que me hayan alojado. Este gesto es opuesto al gesto de sacudir el polvo de las sandalias donde no han recibido bien al misionero.

 

Pbro. Hernán Quijano Guesalaga

Sagrado Corazón de Jesús
Paraná
Fiesta Patronal 2004